El amanecer de una nueva era: La revolución de 2026 comienza en Sakhir
El desierto de Sakhir no solo ha sido testigo del inicio de una nueva temporada, sino del comienzo de una era completamente distinta en la Fórmula 1. Tras años de especulación, simulaciones y maquetas, los monoplazas de 2026 finalmente han rugido —con un tono notablemente más grave y eléctrico— bajo los focos del Circuito Internacional de Bahréin. Esta semana de entrenamientos ha sido histórica por múltiples razones: la parrilla se ha expandido a 11 equipos con la llegada de Cadillac, los motores cuentan ahora con una división de potencia 50/50 entre combustión y electricidad, y la aerodinámica activa ha dejado de ser un concepto para convertirse en una realidad visible en cada frenada.
Lo que hemos visto en estos tres días va más allá de simples tiempos por vuelta. Hemos presenciado el nacimiento de jerarquías inesperadas, el dolor de parto de nuevas unidades de potencia y la confirmación de que la juventud viene pisando más fuerte que nunca. Si pensábamos que el dominio de Red Bull o el resurgir de McLaren en 2025 eran el final de la historia, Bahréin nos ha demostrado que el libro acaba de abrir un capítulo nuevo y caótico.
A continuación, desglosamos el rendimiento de cada una de las 11 escuderías, analizando no solo sus cronos, sino su lenguaje corporal en pista, la fiabilidad de sus innovadoras máquinas y qué podemos esperar realmente cuando las luces se apaguen en Melbourne.
1. Mercedes: La velocidad pura contra el fantasma de la fiabilidad
La narrativa más impactante de la semana ha sido, sin duda, el rendimiento de Mercedes. El equipo de Brackley ha cerrado los test con el tiempo más rápido absoluto, cortesía de su joven prodigio, Kimi Antonelli. El italiano, en su primera temporada completa, detuvo el crono en un impresionante 1:33.669 el último día, superando a su compañero George Russell y enviando un mensaje claro al paddock: el W17 es rápido.
Sin embargo, no todo es oro lo que reluce. Según reporta News.GP, el equipo sufrió serios problemas de unidad de potencia durante el segundo día que limitaron el rodaje de Antonelli a solo tres vueltas. Esta dicotomía entre una velocidad a una vuelta devastadora y una fragilidad mecánica preocupante recuerda a los días del MP4-20 de McLaren en 2005. El nuevo motor Mercedes, con su arquitectura híbrida revisada, parece tener una entrega de potencia agresiva que encanta a los pilotos pero estresa los materiales.
Toto Wolff se mostró cautelosamente optimista, sabiendo que en 2026 la fiabilidad será tan crucial como la velocidad pura, especialmente con la eliminación del MGU-H. Si consiguen que el coche termine las carreras, son candidatos al título desde el día uno.

2. Ferrari: El gigante silencioso y consistente
Si Mercedes fue el velocista explosivo, Ferrari fue el maratoniano inquebrantable. La Scuderia, ahora con la dupla de ensueño formada por Charles Leclerc y Lewis Hamilton, ha completado un programa de test que roza la perfección operativa. Leclerc lideró la tabla de tiempos el segundo día con un 1:34.273, como confirma Silverstone.co.uk, pero lo más destacable no fue ese giro de clasificación.
Lo que asusta a sus rivales es la consistencia de su ritmo de carrera. En las simulaciones de tanda larga del último día, el SF-26 mostró una degradación de neumáticos prácticamente nula. El nuevo chasis parece haber heredado la docilidad del coche de 2025, pero con una eficiencia aerodinámica superior en las rectas gracias al nuevo sistema de DRS activo. Hamilton, adaptándose a su nuevo entorno, acumuló más de 130 vueltas el último día, una cifra que habla maravillas de la fiabilidad del motor Ferrari, que también propulsa a Haas y al debutante Cadillac.
3. Red Bull Racing: ¿Problemas reales o el “sandbagging” del siglo?
La incógnita de la semana. Red Bull llega a 2026 con un desafío monumental: es su primer año como fabricante de motores independiente junto a Ford. Max Verstappen fue el rey del kilometraje el primer día con 136 vueltas, demostrando que la fiabilidad base del RB22 y su nuevo corazón Ford es sólida. Sin embargo, los tiempos no fueron estelares. Verstappen quedó a más de un segundo de la cabeza en la tabla combinada.
¿Debemos preocuparnos? Probablemente no. Los analistas técnicos en el pitlane observaron que el Red Bull rodaba consistentemente con mapas de motor conservadores y cargas de combustible altas. No obstante, hubo “pequeños contratiempos”. Según Formula1.com, Isack Hadjar, el nuevo compañero de Verstappen, perdió tiempo valioso el jueves por un problema no revelado que lo mantuvo en la terraza del hospitality durante horas. Si bien lograron recuperarse, estas pausas sugieren que la integración del nuevo tren motriz aún tiene aristas por pulir.
4. McLaren: La confianza del campeón
Como vigentes campeones de constructores, McLaren se ha ganado el derecho a no impresionar en la primera semana. Y eso es exactamente lo que hicieron. Lando Norris lideró el primer día con un 1:34.669, pero el resto de la semana el equipo de Woking se dedicó a la recolección de datos aerodinámicos con enormes parrillas de sensores (aero rakes) montadas en los costados del MCL60-E.
El lenguaje corporal de Andrea Stella y su equipo es de absoluta tranquilidad. No buscaron tiempos de “glory run” con poca gasolina. Su enfoque estuvo en validar si los datos del túnel de viento sobre la nueva normativa de suelo se correlacionaban con la pista. Las tandas medias de Oscar Piastri fueron calcadas vuelta tras vuelta, lo que sugiere que McLaren tiene un “sweet spot” de operación muy amplio. No sería de extrañar que en Melbourne desbloqueen medio segundo de potencial que no hemos visto aquí.
5. Haas: La sorpresa de la zona media
Nadie esperaba ver a un Haas en el top 3, pero Ollie Bearman lo hizo realidad el segundo día. El equipo americano, beneficiario del excelente motor Ferrari 2026, parece haber construido un chasis (el VF-26) que es amable con los neumáticos y predecible en curva rápida.
Esteban Ocon, llegando desde Alpine, comentó que el coche es una “mejora masiva” en términos de estabilidad. Si Haas puede mantener este ritmo de desarrollo y no estancarse como en años anteriores, podrían ser los líderes de la zona media, peleando directamente con Aston Martin y Audi.
6. Alpine: ¿Un paso atrás para coger impulso?
Alpine sigue siendo un enigma. Ahora como equipo cliente de Mercedes (tras cerrar su programa de motores Renault en Viry-Châtillon), se esperaba un salto de calidad inmediato. Sin embargo, la integración del motor alemán en el chasis francés ha traído desafíos de empaquetado. Pierre Gasly y Franco Colapinto sufrieron problemas de refrigeración que interrumpieron sus tandas largas.
Colapinto, en su primera temporada completa con el equipo, mostró destellos de velocidad, pero el coche parece difícil de conducir, con un sobreviraje nervioso en la salida de las curvas lentas. El cambio a motor cliente les dará potencia, pero han perdido la capacidad de diseñar el coche alrededor del motor, y eso se nota en la pista.
7. Williams: La “mula” de carga
James Vowles prometió una revolución en Williams y el FW48 parece ser el primer paso firme. Fue el equipo con más vueltas completadas en el cómputo global, superando incluso a Ferrari. Alex Albon y Carlos Sainz (en su segunda temporada con el equipo) rodaron sin cesar, validando cada sistema.
No buscaron tiempos rápidos, quedándose en la parte baja de la tabla, pero la fiabilidad es su mayor arma. Con tantos cambios en 2026, acabar la carrera en Australia podría garantizar puntos, y Williams parece el coche más robusto de la parrilla actual.
8. Audi (Sauber): la eficiencia alemana en proceso
La transformación de Sauber en Audi es completa. El equipo lució una decoración agresiva y, más importante aún, una unidad de potencia propia desarrollada en Neuburg. Nico Hülkenberg y Gabriel Bortoleto tuvieron un test productivo, situándose en la zona media de la tabla. El motor Audi suena distinto, con un silbido del turbo muy característico, y aunque no mostraron una velocidad punta de infarto, la fiabilidad fue superior a la de Mercedes o Red Bull en sus primeros días.
Bortoleto, el novato brasileño, se adaptó rápidamente, marcando tiempos competitivos el segundo día. Audi está jugando a largo plazo, y este test fue la confirmación de que su base es sólida, evitando los desastres de fiabilidad que muchos predecían para un motorista novato.
9. Racing Bulls (RB): A la sombra del hermano mayor
El equipo filial de Red Bull, ahora con Liam Lawson y Arvid Lindblad, tuvo un test discreto. Al compartir la unidad de potencia Ford con el equipo principal, sufrieron los mismos “dolores de crecimiento” menores. Lindblad, el rookie, cometió un par de errores de novato (trompos sin consecuencias), pero acumuló kilómetros valiosos.
El coche parece una evolución lógica del año anterior, pero con la nueva normativa, han optado por copiar agresivamente las soluciones de pontones de Red Bull. Su ritmo real es una incógnita, probablemente escondido detrás de cargas altas de combustible para proteger el motor nuevo.
10. Cadillac F1 Team: un debut que supera las expectativas
Todos los ojos estaban puestos en el garaje número 11. Cadillac, el gigante americano, ha aterrizado en la Fórmula 1 y no ha venido a pasear. A pesar de ser un equipo construido desde cero y de usar un motor cliente (Ferrari) mientras desarrollan el propio para 2028, el CA01 no desentonó. De hecho, rodó con una solidez pasmosa para un coche que apenas existía en planos hace 18 meses.
Con una alineación de veteranos formada por Sergio “Checo” Pérez y Valtteri Bottas, el equipo priorizó el aprendizaje sobre la velocidad. Aunque Pérez cerró la tabla de tiempos general con un 1:38.653, la cantidad de vueltas completadas superó el centenar en varias jornadas. Como señala Formula1.com, completar casi dos distancias de Gran Premio en su debut es una victoria en sí misma. El coche parece básico aerodinámicamente, con soluciones conservadoras, pero es una base plataforma estable sobre la que construir. No son los más rápidos, pero definitivamente no son un equipo de “relleno”.
11. Aston Martin: la pesadilla
Si Cadillac fue la sorpresa agradable, Aston Martin fue la preocupación. El equipo de Silverstone, ahora motorizado en exclusiva por Honda, tuvo un inicio torpe. Lance Stroll apenas pudo rodar el primer día debido a lo que el equipo denominó una “anomalía en los datos de la unidad de potencia”.
Según astonmartinf1.com, el equipo tuvo que investigar a fondo estos problemas, limitando el rodaje de Stroll a 36 vueltas iniciales. Fernando Alonso logró maquillar la situación con 98 vueltas el tercer día, pero el AMR26 parece haber nacido con una integración chasis-motor complicada. Honda ha vuelto a la F1 con un concepto radical para 2026, y parece que Adrian Newey (ahora plenamente integrado en el diseño) y los ingenieros japoneses todavía no hablan el mismo idioma técnico. Necesitan resolver esto urgentemente antes de Australia.

