Si 2023 fue el año del descubrimiento y 2024 el de la experimentación, 2026 ha amanecido como el año de la industrialización definitiva de la Inteligencia Artificial. Ya no estamos hablando de promesas o de demos llamativas en Twitter; hablamos de hormigón, silicio y cifras de facturación que rivalizan con el PIB de naciones enteras. La “fiebre del oro” ha terminado para dar paso a la minería a escala planetaria.
Para entender el paisaje actual, debemos mirar más allá de los titulares sensacionalistas. La verdadera historia de 2026 no es solo sobre qué chatbot responde mejor, sino sobre quién está cobrando por la infraestructura, el software y los servicios que mantienen al mundo digital girando. En Crónica Tech, hemos analizado los informes financieros más recientes, las proyecciones de analistas y los movimientos estratégicos para traerte la lista definitiva de los titanes que están facturando miles de millones gracias a la IA este año.
1. NVIDIA: el “standard oil” del Siglo XXI
No hay sorpresas en la cima, pero sí vértigo. NVIDIA no es solo una empresa de chips; en 2026, se ha consolidado como la infraestructura crítica de la economía moderna, comparable a lo que fue el petróleo para la revolución industrial o el acero para la construcción de rascacielos. Bajo la batuta de Jensen Huang, la compañía ha logrado lo impensable: mantener un crecimiento explosivo mucho después de que los escépticos predijeran el fin de la demanda.
Para el año fiscal 2026, las proyecciones son sencillamente astronómicas. Según datos analizados por Morningstar, los ingresos del segmento de Centros de Datos de NVIDIA —que es, a efectos prácticos, su negocio de IA— se proyectan en aproximadamente 191.000 millones de dólares. Esto representa un crecimiento anual del 66% sobre unas cifras que ya eran récord histórico.
Lo fascinante no es solo el volumen, sino el margen. NVIDIA sigue operando con márgenes brutos cercanos al 75%, una anomalía financiera para una empresa de hardware. La razón es simple: NVIDIA no vende tarjetas gráficas; vende una plataforma completa (CUDA) de la que es imposible salir sin un coste prohibitivo. Mientras que sus competidores intentan arañar cuota de mercado con precios más bajos, los hiperescaladores (Microsoft, Amazon, Google) siguen haciendo cola para comprar sus sistemas Blackwell y Rubin, pagando primas enormes por la certeza de que simplemente funcionan.
2. Microsoft
Si NVIDIA pone los ladrillos, Microsoft pone la electricidad. La apuesta de Satya Nadella de invertir 13.000 millones de dólares en OpenAI hace unos años parece ahora una ganga histórica. En 2026, Microsoft ha logrado lo que Google temía: integrar la IA en el flujo de trabajo diario de cada empresa del planeta.
Los resultados del segundo trimestre fiscal de 2026 muestran una realidad contundente. Según reportes financieros citados por TradingView, se proyecta que solo el segmento de “Azure AI Services” alcance ingresos de 23.570 millones de dólares en el año fiscal 2026. Para ponerlo en perspectiva, el negocio de IA de Microsoft es ahora más grande que muchas empresas del Fortune 500 completas.
Pero la historia va más allá de la nube. Copilot, el asistente omnipresente, ha comenzado a generar ingresos significativos por suscripción, aunque Microsoft sigue siendo opaco con las cifras exactas de usuarios activos por producto. La estrategia es clara: convertir el gasto en TI de las empresas en un gasto operativo de IA inevitable. “Estamos solo en las fases iniciales de la difusión de la IA”, declaró Nadella, señalando que la demanda sigue superando a la oferta de sus servidores.
3. TSMC: la fragua de los dioses
Existe una realidad geopolítica y tecnológica ineludible en 2026: sin Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC), la fiesta de la IA se acaba mañana. Esta fundición es el cuello de botella y el habilitador de todo el ecosistema. Fabrican para NVIDIA, para Apple, para AMD, para Broadcom y ahora incluso para los propios chips personalizados de Google y Amazon.
La dependencia del mundo hacia esta empresa taiwanesa nunca ha sido mayor. Según informes de Focus Taiwan, TSMC espera un crecimiento de ventas de casi el 30% en 2026, impulsado casi exclusivamente por la demanda robusta de IA. Lo más impactante es su previsión a largo plazo: esperan que los ingresos por chips relacionados con IA crezcan a una tasa compuesta anual (CAGR) del 60% hasta 2029.
En 2026, TSMC no es solo un fabricante; es el guardián de la Ley de Moore. Con sus procesos de 2 nanómetros entrando en producción, están permitiendo que los modelos de IA sean más densos y eficientes, cobrando una prima significativa por cada oblea de silicio que sale de sus fábricas.
4. Alphabet (Google): el gigante de los datos
Durante 2023 y parte de 2024, la narrativa popular era que Google estaba “retrasado”. Qué equivocados estaban. En 2026, la maquinaria de Mountain View está funcionando a pleno rendimiento. La integración de Google Brain y DeepMind ha dado sus frutos con las últimas iteraciones de Gemini, y la empresa ha logrado defender su castillo más preciado: el Buscador.
Google Cloud, históricamente el eterno tercero en discordia, ha encontrado en la IA su motor de aceleración. Según W.Media, los ingresos de Google Cloud se dispararon un 48% hasta los 17.700 millones de dólares en el cuarto trimestre de 2025, impulsados por la infraestructura de IA. Esto coloca su tasa de ejecución anual (run rate) por encima de los 70.000 millones de dólares para 2026.
A diferencia de Microsoft, que depende en gran medida de los modelos de OpenAI, Google posee todo su stack: desde los chips (TPUs) hasta el modelo (Gemini) y la aplicación (Workspace). Esta integración vertical les permite márgenes operativos que sus competidores envidian y una velocidad de iteración que estamos viendo desplegarse mes a mes.
5. Broadcom: el fontanero de internet
Broadcom es quizás la empresa más subestimada por el público general, pero es un titán absoluto en el sector. Si NVIDIA es el cerebro de la IA, Broadcom es el sistema nervioso. Se especializan en dos cosas críticas: los chips de red que permiten que miles de GPUs hablen entre sí a velocidades luz, y el diseño de chips personalizados (ASIC) para gigantes como Google (TPU) y Meta (MTIA).
Las cifras son reveladoras. Según análisis de TIKR y reportes financieros recientes, se estima que los ingresos fiscales de 2026 de Broadcom alcanzarán casi los 97.000 millones de dólares, con una porción masiva (más de 30.000 millones) proveniente directamente de hardware de IA. Su backlog (pedidos pendientes) de IA alcanza los 73.000 millones de dólares, lo que les garantiza ingresos masivos durante los próximos 18 meses sin tener que vender ni un solo chip nuevo.
6. Amazon (AWS): El despertar del gigante
Amazon Web Services (AWS) tuvo un inicio lento en la carrera de la IA generativa, pero en 2026 ha recuperado el tiempo perdido con la fuerza de un tren de mercancías. Su estrategia ha sido diferente: en lugar de apostarlo todo a un solo modelo, crearon “Bedrock”, un supermercado de modelos de IA, y aceleraron el desarrollo de sus propios chips: Trainium e Inferentia.
Esta apuesta por el silicio propio está pagando dividendos enormes. Andy Jassy, CEO de Amazon, reveló recientemente que el negocio de chips personalizados de AWS ya tiene una tasa de ejecución de ingresos de más de 10.000 millones de dólares anuales, creciendo a tasas de tres dígitos, según reporta The Motley Fool.
A nivel macro, AWS ha alcanzado una tasa de ingresos anualizada de 142.000 millones de dólares. Aunque no todo es IA, el crecimiento del 24% interanual está impulsado casi en su totalidad por cargas de trabajo de inteligencia artificial. Amazon está gastando 200.000 millones en capex en 2026, una apuesta brutal para asegurar que nadie tenga más capacidad de cómputo que ellos.
7. Meta: la estrategia de tierra quemada
Mark Zuckerberg ha ejecutado una de las maniobras estratégicas más interesantes de la historia tecnológica. Al hacer sus modelos Llama de “código abierto” (o pesos abiertos), ha comoditizado el software de sus competidores. ¿Cómo gana dinero Meta entonces? No vendiendo IA, sino usándola.
En 2026, la IA es el motor que ha revitalizado el negocio publicitario de Meta hasta niveles históricos. La empresa planea gastar entre 115.000 y 135.000 millones de dólares en infraestructura este año, según Quartz. Este gasto no es vanidad; es una inversión directa en mejores algoritmos de recomendación y generación de anuncios.
Aunque Meta no desglosa “ingresos por IA” en una línea separada, el crecimiento del 24% en sus ingresos totales (alcanzando casi 60.000 millones trimestrales) es atribuido directamente por la directiva a las mejoras de eficiencia impulsadas por IA. Meta está convirtiendo GPUs en impresiones publicitarias a una escala que nadie más puede igualar.
8. OpenAI: el prodigio (y su costosa factura)
OpenAI es la única empresa de esta lista cuyo único producto es la Inteligencia Artificial. En 2026, la compañía dirigida por Sam Altman ha dejado de ser una startup para convertirse en una corporación masiva con ingresos proyectados que rondan los 12.000 a 15.000 millones de dólares, según diversas estimaciones de analistas y documentos internos filtrados discutidos en foros de inversión y reportes de medios tecnológicos.
Sin embargo, la historia de OpenAI en 2026 es también una historia de “quemar dinero”. Las proyecciones indican pérdidas de hasta 14.000 millones de dólares este año debido a los inmensos costes de entrenamiento y computación. Su modelo de negocio, basado en suscripciones (ChatGPT Enterprise) y API, es robusto, pero la competencia de modelos de código abierto y la presión de sus propios socios (Microsoft) hacen que su posición sea la más volátil del top 10.
9. Oracle: el regreso de Larry Ellison
Pocos esperaban ver a Oracle como un jugador clave en la IA, pero Larry Ellison ha logrado un regreso espectacular. La estrategia de Oracle ha sido simple y efectiva: construir centros de datos más rápido que nadie y llenarlos de GPUs NVIDIA para alquilarlos sin las complejidades que a veces imponen AWS o Azure.
El mercado ha respondido. Las obligaciones de desempeño restantes (RPO) de Oracle se dispararon a un récord de 523.000 millones de dólares, impulsadas por contratos masivos de IA, tal como informa The Street. Su nube (OCI) está creciendo a tasas superiores al 50%, y se ha convertido en el hogar preferido para entrenar modelos de empresas como xAI (de Elon Musk) y Cohere.
10. AMD: El retador necesario
Cerrando nuestra lista está AMD. Bajo el liderazgo de Lisa Su, la empresa ha logrado lo que parecía imposible: ofrecer una alternativa real al monopolio de NVIDIA. Sus chips de la serie MI300 y los nuevos MI400 para 2026 han encontrado un mercado hambriento de alternativas.
Aunque todavía es una fracción del tamaño de NVIDIA, los ingresos por chips de IA de AMD han superado la barrera de los 10.000 millones de dólares anuales. Grandes tecnológicas como Microsoft y Meta están comprando estos chips no solo por precio, sino para diversificar su cadena de suministro y no depender exclusivamente de un solo proveedor. En 2026, AMD ha demostrado que en el mercado de la IA hay espacio para un segundo jugador fuerte.
